LA NOCHE DE TODOS LOS SANTOS EN Galicia
Al atardecer todas las niñas del pueblo vestidas de oscuro y con un pañuelo portugués anudado al cuello nos reuníamos cerca del cruceiro, luego acompañadas por nuestras madres caminábamos hasta la ladera de una colina, allí nos esperaba una gran fogata que habían encendido los hombres del pueblo. Entonces entrelazadas las manos y formando una gran rueda cantábamos en torno al fuego, mientras los adultos arrojaban castañas y acercaban boniatos a la hoguera. Cuando el fuego se apagaba y no quedaba más que ceniza, la cogíamos con los dedos y entre risas nos tiznábamos la cara hasta parecer “animas en pena”. Después de comer castañas y boniatos, siempre surgía de alguna cesta un enorme roscón que habían preparado las mujeres en un antiguo horno comunitario, mientras lo repartían, en el centro del circulo aparecía una “bruja” que contaba historias espeluznantes, la más aplaudida era la de la Santa Compaña. Continue reading »












Comentarios recientes