Silencio, yo no quiero silencio
no quiero flores no quiero huertos,
quiero geranios en maceteros,
quiero cal blanca entre hierro y hierro.
Silencio, yo no quiero silencio,
quiero que cante el autor y el muerto,
el hombre libre sin cementerios,
la espuma clara en el río añejo.
Silencio, yo no quiero silencio
quiero olivares verdes y almendros,
no quiero madres con trajes negros
ni voz de niño detrás de un féretro.
Silencio , ¡que yo no quiero silencio!.
Quiero oír risas que llenen cuerpos
que las palabras vuelen sin dueño;
y que cesen del poeta los acechos.
¡Que yo no quiero silencio!


















Muy bonito Carmen. Como siempre. Te felicito por tus progresos.
Teresa