Posts Tagged "Cuentos y Leyendas"

Actividad Semanal: Encuentros Con

feliuLunes día 4 de mayo en el Centro Cívico de Sant Martí a las 17 horas conferencia a cargo del antropólogo Daniel Cantero Bello
Tema:Brujas admiradas y temidas, mujeres pobres y perseguidas. La conferencia se centrará en la persecución de la brujería en Cataluña durante el siglo XVII

La fotografía pertenece a la celebración de La Fiesta de las Brujas en Sant Feliu Saserra, donde se hace una representación teatral sobre la última mujer ejecutada en Catalunya acusada de ser bruja. El origen de la celebración se encuentra en los episodios macabros que tuvieron lugar entre los siglos XVI y XVII en la localidad. Muchas mujeres fueron condenadas a la horca injustamente acusadas de prácticas de brujería. La última de ellas fue La Napa -María Pujol- que fue ahorcada en 1767 inculpada de asesinar a una niña. Era la última “bruja” de Cataluña condenada injustamente. Read more…

La Noche de san Juan

La Noche de San Juan es una festividad de origen muy antiguo que suele ir ligada a encender hogueras o fuegos, ligada con las celebraciones en la que se festejaba la llegada del solsticio de verano en el hemisferio norte, cuyo rito principal consiste en encender una hoguera. La finalidad de este rito era “dar más fuerza al sol”, que a partir de esos días, iba haciéndose más “débil” —los días se van haciendo más cortos hasta el solsticio de invierno—. Simbólicamente el fuego también tiene una función “purificadora” en las personas que lo contemplaban. Se celebra en muchos puntos de Europa, aunque está especialmente arraigada en España, Portugal (Fogueiras de São João), Noruega (Jonsok), Dinamarca (Sankthans), Suecia (Midsommar), Finlandia (Juhannus), Estonia (Jaanipäev) y Reino Unido (Midsummer). En Sudamérica, Brasil tiene Festas Juninas, en Paraguay, Bolivia, Chile, Perú y Venezuela la noche de San Juan. La noche de San Juan está, así mismo, relacionada con antiquísimas tradiciones y leyendas españolas como la Leyenda de la Encantada. Read more…

Mikaela

Desde que abrió el buzón aquella mañana de otoño le había sido imposible volver a recuperar la tranquilidad. Un sobre blanco sin remitente y con una sola palabra escrita en el dorso la catapultó de un golpe a su antigua vida, una vida que había  tardado en olvidar treinta años.

Durante mucho tiempo había sido consciente de que aquel momento podría llegar. Con el paso de los años el temor se fue disipando y la tranquilidad  fue guardando en el recuerdo a la persona que se escondía dentro de ella. Se afincó en aquel pueblo pequeño de gentes sencillas y se transformó en una vecina más, respetada y querida por todos. El escondite había dejado de serlo y su marido, hijos y nietos la habían convertido en aquella mujer que era ahora.

Desde que recibió la misiva, permanecía guardada en el cajón de la cómoda sin que hubiese reunido el coraje suficiente para poder abrirla pero sabía que, le gustase o no, debería hacerlo cuanto antes. Conocía al remitente y sabía sobradamente que era capaz de todo, no debía arriesgarse a que se presentase en su casa.

Aquella mañana, después de que saliesen todos para hacer sus quehaceres cotidianos, se preparó una taza de café bien cargado y se dirigió a la cómoda donde guardaba su  secreto. Levantó la ropa con sumo cuidado y allí estaba la carta con la inscripción de su otro yo. ¡Mikaela! Respiró fuertemente para coger todo el aire que le fuese posible acumular en los pulmones y la agarró con la mano temblorosa. Se sentó a los pies de la cama y la abrió. Desplegó el papel que había dentro del sobre y solo una palabra sobresalía del impoluto blanco: “Ven”.  Sus peores temores se acababan de hacer realidad. Sabía lo que tenía que hacer y a donde debía ir. Sin pensarlo se vistió, se puso los zapatos negros anudados al tobillo, el abrigo verde de paño y el sombrero tostado de ala ancha que tanto le gustaba. Antes de salir de casa escribió una nota que dejó encima de la mesa: “Me he ido a la ciudad, regresaré al anochecer. Os quiero” Read more…

El Violin

Desde niño la oí tocar cada día a media tarde como si de un ritual se tratase. Mi madre me explicaba que cuando era joven, Doña Enriqueta, había sido una violinista muy reconocida y que había hecho conciertos en los mejores teatros europeos. Después de un accidente tubo que dejar la música profesional y, según todos, se sumió en una gran depresión que la mantuvo enclaustrada en su casa durante años.

Doña Enriqueta era una mujer respetada y admirada por todos. Los más mayores contaban que ni siquiera cuando era una mujer famosa se mudó del barrio. Siempre vivió en la casa de sus padres que antes había sido de sus abuelos. Un matrimonio fallido la dejó casi en la ruina y, después del accidente de coche que la apartó definitivamente de los escenarios, vivía casi rozando la miseria aunque ella jamás lo admitió. Con frecuencia se sentaba en un banco del parque que había debajo de casa, siempre llevaba un libro en la mano y sus gafas de pasta color miel. Tenía una peculiar manera de vestir, utilizaba colores calidos y era extraño no verla con algo de color rosa,  aunque fuese un pequeño detalle en su pelo cano especialmente cuidado. A pesar de todo, su apariencia era sumamente elegante y no pasaba desapercibida para nadie. Read more…

EL PESCADOR Y LA ESTRELLA

Venus

Un día, un pescador que estaba faenando en alta mar, escuchó una voz pidiendo auxilio. Mirando a lo lejos divisó que era alguien que pedía ayuda. Al acercarse, el pescador vió que se trataba de una mujer muy bella. Después de rescatarla la acompañó hasta donde estaba su barca para llevarla a la cabaña donde residía con su esposa y cuidarla. Cuando el pescador llegó a su cabaña, su esposa lo recibió y este le contó a su esposa lo ocurrido y atendieron a la náufraga; esta, una vez recuperada les agradeció la hospitalidad. El matrimonio quiso saber quien era ella y como se llamaba. Ella sólo se limitó a decirles que, por la noche, alzaran la vista y miraran al cielo; allí estaría ella con todo su explendor.

Tan bella “mujer” era la estrella más resplandeciente del firmamento; la estrella Venus.

Fina  Malloll

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Nit de Sant Joan

Noche de San JuanS’acosta de nou la festa de Sant Joan i no puc deixar de recordar que anys enrera, quant faltaven pocs dies per celebrar aquesta revetlla, calia espavilar-se per començar a recaptar i emmagatzemar  tot de  trastos vells per poder construir ben alta i gran la  foguera que, com cada any, es feia al mig de la majoria dels carrers. En el nostre barri erem els joves els encarregats d’anar per les cases a recollir tot allò que ens volguessin donar i la gent aprofitava l’ocasió per desempallegar-se de totes les andròmines que ja no feien servir. Es produïa llavors un  traginar amunt i avall carregant mobles vells, matalassos, cadires, fustes, pals d’escombra, roba, paper, cartrons i tot alló que anava bé per cremar.

Tots els productes d’aquesta fantàstica recaptació es duien, de la manera més discreta possible, a algun lloc secret, ja fos ben amagats dins algun dels solars que, vorejats per una paret, hi havia a tocar del meu  barri o bé al fons més obscur d’algun dels desmanegats  magatzems que restaven abandonats. Això es feia així perquè, a causa de les rivalitats que hi havia amb els nois d’altres carrers propers, es donava el cas que uns i altres s’espiaven per mirar de descobrir on eren els amagatalls i anar després a robar  part de la llenya aprofitant els moments en què no vigilava ningú. Read more…

El Botón

botonesSoy un botón de color canela, elegante, suave al tacto y un poco abombado. Tengo cuatro agujeros y un buen tamaño, y he sido elegido para dar mayor prestancia a una hermosa chaqueta, y por este motivo ahora luzco sujeto a ella a la altura de su cintura.

Es hora punta y me encuentro en el interior de un autobús, donde el aire enrarecido me sofoca. Me siento oprimido por la cantidad de gente que hay a mi alrededor, y en su esfuerzo por entrar o salir me rozan y golpean sin reparar en el daño que me causan. Read more…

LLEGENDA DE LA DONA D’AIGUA

Llegenda de la Dona D´aiguaUna vegada, temps era temps, a Can Prat hi havia un amo poderós que governava amb intel.ligència terres, espessoralls i ramats. Tothom és sabedor, per aquella contrada del Montseny, que Can Prat és una casa antiga que té més de cinc-centes quarteres de bosc i cent noranta de terra campa i prats frescals. En aquella època, a més, li feien censos de domini dotze masos petits i arreu de la muntanya, posseïa altres set masoveries que habitaven bona gent pagesa. A l’amo de Can Prat li esqueia, a vegades, de caminar per les rouredes. Coneixia el que vol dir el vent quan passa pel cim dels pollancres. Copsava el bordar dels gossos, a l’hora vespertina, entre els suros i els aulets o el dring a penes audible, del ramat que va cap a la cleda. Com que era un home triscador, sovint se li feia de nit ben enllà dels dos turons que atermenaven la seva propietat i, encara amunt i amunt, pujava- segur de pas-, sota la celístia variable, tiranys i migs camins fins a les engires de la Vall de Santa Fe, on hi ha la gran penombra. Read more…

LA NOCHE DE TODOS LOS SANTOS EN Galicia

Halloween-Galicia

Halloween-Galicia

Al atardecer todas las niñas del pueblo vestidas de oscuro y con un pañuelo portugués anudado  al cuello nos reuníamos cerca del cruceiro, luego acompañadas por nuestras madres caminábamos hasta la ladera de una colina, allí  nos esperaba  una gran fogata que habían encendido los hombres del pueblo. Entonces entrelazadas las manos y formando una gran rueda  cantábamos en torno al fuego, mientras los adultos arrojaban  castañas  y acercaban boniatos a la hoguera. Cuando el fuego se apagaba y no quedaba más que ceniza, la cogíamos con los dedos y entre risas nos tiznábamos la cara hasta parecer “animas en pena”.  Después de comer  castañas  y boniatos, siempre surgía de alguna cesta un enorme roscón que habían preparado las mujeres en un antiguo horno comunitario, mientras lo repartían, en el centro del circulo aparecía  una “bruja” que contaba  historias espeluznantes,  la más aplaudida era la de la Santa Compaña. Read more…

Los Zapatos Rojos

AncianaCada día, al abrir la ventana de la habitación que da al parque, veía a una extraña mujer sentada en uno de los bancos. Su cabello blanco meticulosamente anudado en la nuca destacaba con el luto riguroso de sus ropas. Se sentaba allí horas y horas sin hacer nada ni hablar con nadie, mirando al suelo.

Un día tuve el impulso de bajar al parque para hablar con ella. Al cruzar la calle me quedé estupefacta; la Señora no miraba al suelo sino a sus pies. Llevaba puestos unos preciosos zapatos rojos que no dejaba de observar. Me quedé paralizada contemplándola y no fui capaz de acercarme a ella, desde la distancia seguí mirando aquella mujer hasta que se levantó y su imagen desapareció en el infinito de la calle. Nunca más volví a verla. Cada mañana abría la ventana con la esperanza de encontrarla sentada en su banco, pero no era sí. Pregunté a los vecinos, a la gente del barrio, si sabían quien era. Pero todo fue inútil. Nadie conocía a la Señora de los zapatos rojos. Sin saber por qué la desolación me embargaba cada mañana. Era como si aquel día hubiese descubierto su secreto y por eso ella había dejado de venir a sentarse en el banco. Read more…

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